Tegucigalpa, Honduras. En una de las arremetidas más crudas de los últimos tiempos, el jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, lanzó una ráfaga de críticas contra el coordinador de Libertad y Refundación (Libre), Manuel “Mel” Zelaya Rosales, a quien calificó como el principal agente de caos en el país durante las últimas dos décadas.
El dardo: «20 años jorobándole la vida al pueblo»
Para Zambrano, la figura de Zelaya no representa construcción, sino división. El parlamentario por Valle fue tajante al exigir el retiro definitivo del exmandatario de la vida pública:
- Siembra de odio: «Mel es el hombre que más ha sembrado caos, odio y violencia. Es el destructor de la paz y de la unidad de la familia hondureña», afirmó el líder nacionalista.
- Exigencia de jubilación: Con un tono desafiante, le instó a retirarse: «Que se jubile, que se vaya para su casa, que deje de molestar y disfrute sus últimos días con su familia».
- Rechazo social: Zambrano recordó que Zelaya fue abucheado en la pasada marcha del 1 de mayo, asegurando que el coordinador de Libre ha «usurpado por 20 años las conquistas de los trabajadores».
La defensa de JOH: «No hay un narco-partido»
En un giro hacia la situación interna del Partido Nacional, Zambrano defendió fervientemente el legado del expresidente Juan Orlando Hernández (JOH). Tras los recientes procesos judiciales en Estados Unidos, el parlamentario aseguró que la imagen de su institución ha sido lavada.
«La Corte de Apelación determinó anular el juicio porque no había causa; eso nos limpia la imagen. Aquí no hay un narco-partido», sentenció Zambrano.
Contrataque: «Los únicos narcos aparecen en video»
Lejos de quedarse a la defensiva, el jefe de bancada devolvió la etiqueta de “narcopolítica” hacia el oficialismo, haciendo alusión a materiales audiovisuales recientes:
- Apuntó directamente contra quienes aparecen en videos «repartiéndose la mitad para el comandante».
- Aclaró que, aunque Hernández cuenta con la “admiración y aprecio” del partido, no buscará una nueva aspiración presidencial, dejando el camino libre para nuevos cuadros dentro del nacionalismo.
Análisis de Impacto
Esta declaración marca un punto de no retorno en la polarización política actual. Zambrano no solo busca deslegitimar la figura de Zelaya apelando a su “edad” y su “historial de división”, sino que intenta capitalizar los fallos judiciales a favor de JOH para rearmar la moral de la base nacionalista de cara a los próximos comicios.
¿Es este el fin de la era “Mel” o el inicio de una campaña aún más agresiva? El tablero político hondureño arde.











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