TEGUCIGALPA, HONDURAS. En una jornada decisiva para el sistema sanitario nacional, las autoridades de la Secretaría de Salud (Sesal) y el Colegio Médico de Honduras (CMH) confirmaron este miércoles la finalización de las asambleas informativas. El acuerdo surge tras intensas negociaciones que buscaban frenar la parálisis en la atención médica, luego de que el gremio médico manifestara su firme rechazo a las precarias condiciones laborales y a la alarmante falta de recursos e insumos que afecta a los hospitales y centros de salud en todo el territorio hondureño.
El punto de mayor tensión se resolvió tras aclarar lo que la dirigencia médica calificó como una “confusión” administrativa. Samuel Santos, presidente del CMH, explicó que el temor por despidos masivos de médicos bajo la modalidad de interinato fue producto de un malentendido en la comunicación emitida desde el nivel central. Ante esta situación, la Sesal se comprometió a generar de forma inmediata un oficio oficial que garantiza la continuidad laboral de estos profesionales, ordenándoles presentarse a sus sitios de trabajo sin temor a represalias o interrupciones en sus contratos.
Más allá de la resolución de los despidos, el pacto incluye una revisión exhaustiva de los acuerdos heredados de la administración anterior. Este proceso contará con el acompañamiento técnico de las autoridades sanitarias y representantes del gremio médico para asegurar que los compromisos pactados se cumplan de manera efectiva. Ambas partes coinciden en que la estabilidad del sistema depende de una hoja de ruta clara que permita mejorar las condiciones de trabajo y la calidad de atención para los pacientes.
Finalmente, el Dr. Santos aprovechó la firma del acuerdo para lanzar una advertencia sobre la crisis estructural que persiste en el país. El líder gremial subrayó que Honduras enfrenta un déficit crítico de personal, señalando que se requiere la contratación de unos 18,000 médicos adicionales —equivalente al 80 % de la fuerza laboral actual— para poder garantizar una atención de salud digna y de calidad. Aunque las asambleas cesan, la advertencia queda sobre la mesa como un recordatorio de los desafíos que el Gobierno deberá enfrentar a largo plazo.











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