TEGUCIGALPA, HONDURAS. El Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) lanzó un contundente llamado a la acción y a la prudencia. Su director, Rafael Rodríguez, confirmó que, gracias a un agresivo cerco epidemiológico, se ha logrado contener la propagación de la gripe aviar en las aves de producción comercial y doméstica. Sin embargo, la batalla no está ganada: la emergencia sanitaria nacional continúa.
La estrategia de contención, ejecutada en conjunto por el gobierno, el sector productivo y organismos cooperantes, ha logrado evitar una catástrofe en la industria avícola. No obstante, el virus sigue circulando activamente en el entorno rural y silvestre del país.
“Con todas las acciones que hemos hecho hemos logrado contener en el sistema de aves domésticas y comercial”, manifestó Rodríguez, aliviando temporalmente al sector, pero advirtiendo que el riesgo de un rebrote masivo es real.
El mapa del contagio: Las aves silvestres, el foco rojo
Las cifras oficiales revelan dónde está concentrado el peligro. Hasta la fecha, el comportamiento del virus se distribuye de la siguiente manera:
- Aves silvestres: Más de 500 casos detectados (el principal foco de propagación).
- Aves de producción comercial: Solo 1 caso registrado y completamente controlado.
- Aves domésticas (de patio): 1 caso registrado, con reportes aislados de gallinas enfermas en las últimas semanas.
La buena noticia para la economía y la seguridad alimentaria es que la enfermedad no ha avanzado a ninguna otra granja comercial, manteniéndose congelada la cifra en los sistemas de producción masiva.
Un llamado urgente a los productores: El decálogo de supervivencia
El director de Senasa fue enfático en que el éxito de la contención actual depende enteramente de que los criadores y dueños de fincas sigan estrictos protocolos de bioseguridad. Para evitar que el virus salte de la fauna silvestre a los corrales humanos, se dictaron dos órdenes inmediatas:
- Cero manipulación: Está terminantemente prohibido tocar o manipular aves domésticas o comerciales que muestren signos de enfermedad. Deben ser aisladas de inmediato en corrales cerrados.
- Blindar el alimento: No se debe dejar comida ni agua a la intemperie o a disposición de las aves migratorias y silvestres, ya que estas son las principales portadoras y transmisoras del virus.
La emergencia sigue en pie y el país permanece bajo estricta vigilancia. La delgada línea entre el control actual y una crisis alimentaria depende, hoy más que nunca, de la disciplina de los productores hondureños.
Claves de Impacto (Para Redes Sociales)
- El logro: La industria avícola comercial se mantiene a salvo con un solo caso registrado y bloqueado.
- La amenaza: Más de 500 aves silvestres han dado positivo; el virus vuela libre por el territorio.
- La orden: Senasa prohíbe manipular aves enfermas y exige encerrar los corrales para evitar el colapso sanitario.







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