TEGUCIGALPA, HONDURAS. El sistema financiero y la proyección social de Honduras se encuentran en una encrucijada crítica. El comisionado de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), Gustavo Solórzano, lanzó una advertencia contundente: el país debe aprobar un paquete de reformas legales —encabezadas por la Ley de Beneficiario Final— o enfrentar un aislamiento financiero que podría durar una década.
El ultimátum de GAFILAT: Evaluación Mutua 2026-2027
Honduras se prepara para someterse al examen del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT). Este proceso de evaluación mutua arrancará en agosto de este año y se extenderá hasta diciembre de 2027. El objetivo es medir si el país es capaz de rastrear quiénes son los verdaderos dueños del dinero para evitar el lavado de activos y el financiamiento al terrorismo.
“Estar en una lista gris nos puede costar hasta diez años en salir. No es un tema de colores políticos, es un tema de Estado”, advirtió Solórzano con severidad.
Las 4 leyes que decidirán el futuro financiero
Bajo el liderazgo de la CNBS, se han conformado comisiones especiales en el Congreso Nacional para agilizar la discusión de cuatro normativas clave. La meta es que estos proyectos estén listos en junio para su debate legislativo.
¿Qué está en juego si Honduras cae en la “Lista Gris”?
- Bloqueo de fondos externos: Imposibilidad de acceder a préstamos y donaciones internacionales.
- Parálisis social: Frenazo a proyectos de proyección social financiados por organismos multilaterales.
- Aislamiento bancario: Dificultades extremas para transferencias internacionales y corresponsalías bancarias.
- Estigma país: Pérdida de confianza para la inversión extranjera directa.
Radiografía de la Crisis: El Calendario del Riesgo
| Plazo | Acción Requerida |
| Junio 2026 | Fecha límite para tener listos los proyectos de ley en el Congreso Nacional. |
| Agosto 2026 | Inicio oficial de la evaluación mutua de GAFILAT en Honduras. |
| Diciembre 2027 | Finalización del proceso evaluativo y veredicto final. |
Un llamado a la unidad legislativa
La Ley de Beneficiario Final se perfila como la herramienta más robusta para transparentar la propiedad de las empresas en el país. El comisionado Solórzano fue enfático en que el Congreso Nacional no puede dilatar más estas discusiones, ya que el cumplimiento de los estándares internacionales es la única vía para evitar un “bloqueo” que asfixiaría la economía nacional y afectaría directamente a los sectores más vulnerables de la población.
“El tiempo se agota; Honduras no puede permitirse el lujo de la indiferencia ante las exigencias globales de transparencia financiera.”







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