TEGUCIGALPA, HONDURAS. En lo que se perfila como un giro radical en la estrategia de seguridad pública, el director general de la Policía Nacional de Honduras, Rigoberto Oseguera Mass, declaró una ofensiva frontal y definitiva contra la extorsión, un delito que calificó como un “monstruo de mil cabezas” por su complejidad y el terror que infunde en miles de hogares y comercios hondureños.
“Tenemos que erradicar la extorsión. No puede seguir existiendo en nuestro país”, enfatizó el jefe policial, al tiempo que lanzó una advertencia directa a las estructuras criminales: “Vamos a perseguir a los extorsionadores donde se escondan”.
El fin de los “procesos sin impacto”
Oseguera Mass fue autocrítico al señalar que el Estado no puede seguir aplicando fórmulas que no dan resultados tangibles. La nueva estrategia apunta directamente a asfixiar el motor de las bandas: sus finanzas. “Ya no podemos seguir con procesos que no impactan. Debemos desarraigar los sistemas criminales y las economías que los sostienen”, manifestó con contundencia.
El director reconoció que uno de los mayores desafíos es el anonimato bajo el cual operan los delincuentes, lo que eleva la vulnerabilidad y el miedo de las víctimas. Sin embargo, aseguró que la Policía asumirá el costo de la persecución penal utilizando un nuevo arsenal jurídico gracias a las recientes reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal.
Cumbre de alto nivel y blindaje internacional
Para pasar de las palabras a los hechos, este miércoles se llevará a cabo una reunión de alto nivel entre los principales operadores de justicia. En este encuentro estratégico se coordinarán acciones conjuntas con la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) para ejecutar golpes quirúrgicos a las finanzas de las maras y pandillas.
Además, el plan no se limita al ámbito local. Honduras contará con el respaldo de países aliados para fortalecer sus capacidades tecnológicas y de inteligencia. La meta más ambiciosa a mediano plazo es lograr la certificación internacional de la Agencia Nacional del Crimen, lo que abriría las puertas a cooperación global, logística de punta y entrenamiento especializado para los investigadores hondureños.
Las 4 claves de la nueva estrategia policial
- Asfixia económica: No solo se buscará capturar a los cobradores, sino desmantelar el sistema financiero ilícito que sostiene a las organizaciones.
- Nuevas herramientas legales: Uso de las reformas recientes al Código Penal para endurecer las penas y agilizar los procesos judiciales.
- Articulación de inteligencia: Trabajo integrado entre la Policía Nacional, la DLCN y agencias internacionales.
- Certificación global: Elevar el estándar de la Agencia Nacional del Crimen para acceder a tecnología avanzada y capacitación de primer nivel.
Para las autoridades, erradicar este flagelo no es solo un asunto de orden público, sino el paso indispensable para devolver la confianza a la ciudadanía y reactivar la golpeada economía social del país.








Leave a Reply