TEGUCIGALPA, HONDURAS. El Gobierno de Honduras ha marcado una línea clara frente a las estrategias de seguridad de la región. El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, descartó de forma categórica que el país vaya a replicar o copiar el esquema de mano dura implementado en El Salvador por el presidente Nayib Bukele, y anunció que el Estado construye un “modelo catracho” diseñado exclusivamente para las realidades y crisis del territorio nacional.
Las declaraciones del funcionario surgen como respuesta directa a las sugerencias emitidas desde el Congreso Nacional, donde varios sectores propusieron que Velásquez viajara a El Salvador para estudiar el modelo del país vecino.
“No estamos negándonos a cualquier aporte o recomendación, pero estamos considerando un modelo Catracho que implique nuestras condiciones y circunstancias”, subrayó Velásquez, zanjando el debate político.
La línea roja: Derechos humanos por mandato legal
A diferencia de las críticas internacionales que pesan sobre el régimen salvadoreño, el titular de Seguridad enfatizó que la estrategia hondureña tiene un eje inamovible: el respeto absoluto a los derechos humanos.
Velásquez fue enfático al señalar que Honduras enfrenta desafíos sociales y estructurales distintos, por lo que la actuación policial debe someterse a la ley vigente y no a la improvisación. “Como funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, debemos ser coherentes con la normativa nacional que implica la garantía y el respeto a los derechos humanos. No es una decisión personal, es un mandato legal”, puntualizó.
Nace la ANC: El nuevo escudo interinstitucional contra las maras y el narcotráfico
Como pieza central de este nuevo “modelo catracho”, el ministro confirmó la creación de la Agencia Nacional de Combate contra el Crimen (ANC). Esta nueva superestructura estatal busca terminar con los esfuerzos aislados e integrar un solo bloque de fuerza.
La ANC estará conformada de manera estratégica por:
- Cuerpos de investigación de la Policía Nacional.
- Fiscales del Ministerio Público.
- Efectivos de la Policía Militar.
- Organismos de inteligencia estatal.
- Jueces especializados para agilizar los procesos penales.
La estrategia de la agencia no será masiva, sino quirúrgica. “La focalización territorial será clave. En las zonas priorizadas se desplegará esta fuerza de intervención interinstitucional”, explicó Velásquez, añadiendo que el director de esta entidad será nombrado directamente por la Presidencia de la República bajo el Consejo de Defensa y Seguridad.
Golpes al crimen y depuración interna “silenciosa”
El ministro aprovechó el espacio para rendir cuentas sobre operaciones recientes de alto impacto, detallando los avances en el caso de la matanza de los agentes de la Dipampco:
- Seis personas plenamente identificadas y bajo detención preventiva.
- Captura internacional: Un sospechoso clave fue detenido en Guatemala tras resultar herido en un enfrentamiento y ya fue extraditado a Honduras para su primera audiencia judicial.
Finalmente, Velásquez lanzó una advertencia hacia el interior de la propia institución policial, confirmando que la depuración interna no se ha detenido. “Se están dando bajas diariamente por faltas administrativas, operativas y actos de corrupción, aunque muchos casos no trascienden públicamente”, reveló. Las investigaciones internas se han extendido formalmente a regiones críticas como San Pedro Sula y La Ceiba.
Con este panorama, Honduras apuesta por una reforma estructural a largo plazo, distanciándose del efectismo inmediato y buscando una solución que, en palabras del ministro, responda estrictamente a la legalidad y la identidad nacional.










Leave a Reply